
Segun Kandinsky, todo factor seria duplo: exterior e interior. La vision del color corresponde a su aspecto exterior, entretanto que “su revelacion interior radica en la tonalidad afectiva a la que esta asociado, que seria lo unico que constituye su realidad verdadera asi como lo que le confiere el acontecer” (Kandinsky, sobre lo espiritual 49). Al dejar a un aspecto el universo de las objetos, “las apariciones sensibles pueden ser captadas en su pureza formal y su resonancia oida sobre nuevo” (55). La tesis principal de Kandinsky consistio en que cada color posee la tonalidad afectiva misma:
“No puede encontrarse color –rojo, azul, amarillo– mas que alla en donde ese color es significado, referente a el fondo de su “sentirse a si mismo”: en la vida invisible y unicamente en la novia. Aunque el tener buenas sensaciones a si misma de la vida, del color, seria su pathos. El color nunca esta ligado an una tonalidad en funcion de la asociacion externa desplazandolo hacia el pelo contingente, variable segun las individuos. Seria en si tiempo, en la substancia fenomenologica sobre su ser y no ha transpirado en su pulpa, igual que emocion y no ha transpirado igual que subjetividad, esa tonalidad afectiva, esa sonoridad interior”. ( Kandinsky, De lo espiritual 89)